La jornada prevista para el sábado tuvo que ser suspendida debido a las adversas condiciones meteorológicas, obligando a la organización a concentrar todo el campeonato en una única manga disputada el domingo en aguas de Alicante. Lejos de bajar el nivel competitivo, los participantes respondieron con intensidad en una prueba exigente donde cada captura y cada decisión resultaron determinantes.